viernes, 16 de noviembre de 2007

(sin título)


hoy he encontrado entre mis cosas este texto que escribí hace casi dos años...


Era grande, grande...todo lo grande que puedas imaginarte, enorme. A su alrededor todo era también muy grande y ¡de colores! colores deslumbrantes, tranquilizadores, colores vivos, y podía tocarlos..como el agua...que traspasa.

Pero un día...los colores empezaron a apagarse, convirtiéndose en tonos grises y feos..colores tristes, el agua...se convirtió en cemento.

Y empezó a sentirse pequeñita , cada vez más y más pequeñita..tanto que intentaba mirarse y no se veía ¿dónde estoy?.

Asomó la cabeza por el agujero y vió que los demás seguían siendo grandes y rodeaos de colores, se preguntaba ¿por qué?.

Salió a investigar..creía que los demás no podrían verla al ser tan pequeñita, pero ¡NO! todos le saludaban y seguían diciendo lo grande que era (enorme...todo lo grande que puedas imaginarte).

¿Pero por qué ella se sentía pequeñita?

Dentro de su agujero todo se volvía cada vez más gris y las paredes le apretaban.

Estaba asustada y se sentía sola ¿por qué los demás me ven y yo no puedo verme?

Así que decidió llenar su agujero de espejos, de espejos de colores que iban llenando su agujero...y empezó a verse cada vez más y más grande hasta ser..enorme...todo lo grande que puedas imaginarte.

1 comentario:

lobo dijo...

llena tu cuarto de espejos,
mírate ...
y volverás a verte grande...