"...Desde su detención, Pannonique sentía una atroz necesidad de Dios. Tenía deseos de insultarlo hasta hartarse. Si tan sólo hubiera podido responsabilizar a una presencia superior de aquel infierno, habría experimentado el consuelo de poder odiarlo con todas sus fuerzas y colmarlo con las injurias más violentas. Por desgracia, la indiscutible realidad del campo erala negación de Dios: la existencia de uno implicaba la ineluctable inexistencia del otro. Ni siquiera era posible pensar en él: la ausencia de Dios era un hecho establecido."
extracto del libro que estoy leyendo.
Ácido sulfúrico- Amélie Nothomb


1 comentario:
la metafísica de los tubos!!
impresionante
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